miércoles, 13 de marzo de 2019

Somalización del Castrismo.





El saqueo de mercados, demuestra de que la sociedad Venezolana, ha llegado a un grado muy preocupante dentro del nivel de conciencia de la supervivencia, próximo a la animalidad. La última etapa sería el canibalismo, desde el punto de vista sociológico, solo se vio en la gran hambruna Ucraniana provocada por Stalin y en la de China con la política del Gran Salto Adelante de Mao. Esto quiere decir q si Guaido demora más, el pueblo dejará de obedecer hasta su liderazgo; o sea, Venezuela está muy cerca de la ingobernabilidad. No reconocen a Maduro, y de seguir en esta circunstancias, no reconocerán ni a Guaidó ni a nadie.

Generalmente, en estos niveles, surgen pequeños caudillos-proveedores, cuya función política es proveer de recursos básicos a los q le rindan lealtad. La sociedad, se parecerá mucho a los grupos tribales como los surgidos en Somalia. Venezuela está a punto de iniciar la somalización de su sociedad.

Es algo doloroso. Abran los ojos Cubanos.

José Rey Echenique

sábado, 9 de febrero de 2019

Oposición control remoto.





¡Ejem!, en fin,  que 60 Años después tenemos los cubanos una oposición con control remoto, o mando a distancia. Hay opositores como Eliecer Ávila con lenguaje gestual y verbal al estilo de los que se enseñan en la Escuela Nacional del Partido Ñico López. Esto nos tiene con los nervios de punta. Por lo menos yo evito verlo en las redes. Tengo q ser franco.

Hay un grupo q se llama Estado de Sats, de Antonio Rodiles,  del cual la gente  ni siquiera sabe lo que significa Sats; solo puedo decir que viajan muy frecuentemente a Miami, tienen hasta estudios de TV en Cuba y nadie los toca.

Hay otra opositora,  en este caso Yohani Sánchez, que tiene un diario llamado 14 y medio, cuya redacción está en La Habana y nadie la  toca tampoco.

En fin, ¡ejem! Que nuestra  oposición 60 años después es a distancia, y pocos la conocen en Cuba. A través de conjuros y denuncias piensan tumbar una dictadura, que tiene una de las estructuras de contra inteligencia más fuerte, y nutrida de las Americas.

Está también Rosa María Paya, que pide hacer un plebiscito, en un país en el que la mayoría de la gente confunde la palabra plebiscito con un protozoo. La biología como cultura, está por encima de la cultura cívica y legal. Jaja. No es casual tampoco. Los chasqueros de Cuba están llenos de protozoos y están más cerca de la realidad cubana que la cultura legal.

Hay muchos otros, pero sería imposibles nombrarlos...

Otros quieren una solución a medio camino entre el reguetón, el Facebook live y la Santería light.

En fin, ¡ejem! Con estos libertadores son con los q cuenta el abatido y solitario pueblo de  Cuba.

De esa mezcla dicen que puede salir un Guaidó.

Pero, como me decía un gran filósofo amigo mío, José Rey, estoy comenzando a sospechar  que To’ es pinga. Yo creo que mi amigo tenía razón.

José Rey Echenique.

martes, 5 de febrero de 2019

El cómodo lugar de los matices.








La corrección política, la tolerancia rayana en el absurdo, está de moda en estos días. Al parecer, es de buen tono mostrar tolerancia con aquello que es, a todas luces, inadmisible, mucho más cuando se trata de dictadores q en pocos años han llenado de víctimas a su nación. Es imposible que se tenga tanta paciencia con Maduro cuando, ante los ojos de la opinión pública mundial, está masacrando a su pueblo. ¿ Querrán crear un precedente en relaciones internacionales?

A Maduro se le han dado tantas oportunidades de diálogo, se le han tolerado tantas monstruosidades, que todavía Gobiernos como el de México, Uruguay y estados como el Vaticano, tratan de imponer a toda costa una agenda de diálogo, con el fin descarado de cuidar el pellejo del dictador.

El Papa, pese a que más de cincuenta naciones le han dado la espalda a Maduro, y pese a las víctimas absolutamente visibles que ha dejado la dictadura durante su existencia, aún se muestra dubitativo, resentido, con expresión de niño al que están a punto de quitarle un juguete. Parece q dijera “no quiero”, “no quiero” En franca perreta metafísica, pone hasta boquita de enojo timorato, con puchero incluido. ( Disculpen el exceso de adjetivación, ¿serán tolerantes conmigo esta vez?) En la época de Juan Pablo II las cosas eran menos ambiguas, el mal estaba muy bien definido, por lo menos el Vaticano actuaba con sensatez.

Es inadmisible que se tolere tanto el mal. Que se pretenda resemantizar el crimen, los géneros humanos y la miseria, presentando como una actitud anticuada, poco chics, toda tendencia que se oponga. ¡Ay! Echenique, que extremista eres. Me dicen algunos amigos de la moña, vocacionalistas muchos.

El Papa tolera las sistemáticas violaciones de niños por parte de sus sacerdotes; López Obrador se niega combatir el crimen y el narcotráfico y es casi normal la tendencia a despenalizar la mariguana, para lo que se esgrimen argumentos medicinales en otras naciones, apoyados en sospechosos estudios de laboratorios.

El régimen de Cuba también respalda a Maduro, y pugna por mantener una intervención de casi millares de efectivos en territorio venezolano, un secreto a viva voz, mientras las Naciones Unidas no acusa a Cuba de intervencionismo.

Sigo diciendo que hace falta que vuelvan los “tough guys” de la política mundial y que muchas organizaciones tomen cartas en el asunto, antes de q sea demasiado tarde.

Definitivamente hay que poner la mano dura, y no la otra mejilla.

Muchas gracias

José Rey Echenique

viernes, 5 de octubre de 2018

De dictadura a ciberdictadura o El Mundo Feliz.











La reciente visita a la ciudad de New York del nombrado a dedo Jefe de gobierno de Cuba, Miguel Días Canel, mostró el evidente empeño de la dictadura por informatizar a la Isla. Las experiencias de los Rusos y Chinos en el campo de las tecnologías, han sido bastante notables en los últimos tiempos y han dejado claro que el nuevo campo de batalla físico y diplomático, está directamente vinculado al campo de los 0 y 1. La supuesta injerencia rusa en las elecciones pasadas en los Estados Unidos, le ha puesto la carne de gallina a no pocos.